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Cómo identificar enfermedades en tu gatito

Los gatitos obtienen anticuerpos importantes de la leche de su madre durante las primeras 8 a 10 semanas de vida que los ayudan a desarrollar su sistema inmune. Así que antes de adoptar a tu nuevo miembro de la familia, espera a que haya destetado.

Puede ser todo un reto mantener seguro a tu nuevo gatito, pero un sistema inmune fuerte le ayudará a esquivar las enfermedades más comunes que surgen conforme van creciendo. Por supuesto, no podrás protegerlo de todo, pero puedes estar al pendiente de los siguientes síntomas y contactar al veterinario si es necesario.

Gatito y veterinario
Problemas del tracto respiratorio superior

Los gatitos son propensos a tener infecciones del tracto respiratorio superior, los cuales son extremadamente contagiosos y pueden transmitirse a través de la arena. El calcivirus felino y el herpesvirus felino son los principales virus causantes de enfermedades respiratorias. Frecuentemente están presentes en refugios, criaderos y casas con múltiples gatos. 

Entre los síntomas, están los estornudos, la tos, los ojos llorosos, la falta de apetito y el letargo. Los gatos adultos son portadores de la infección, sin embargo, los gatitos suelen presentar síntomas más severos. El veterinario debe determinar el tratamiento y éste debe incluir la ingesta de líquidos, descanso y antibióticos.

Parásitos intestinales

Los intestinos de tu gatito pueden ser el perfecto lugar de vivienda para un sinnúmero de parásitos. Las ascárides, las anquilostomas y las tenias (incluso algunos otros transmitidos por las pulgas) sólo son algunos parásitos que causan diarrea y pérdida de peso. Los gatitos contraen parásitos con la ingesta de huevos de lombriz, los cuales generalmente se encuentran en los desechos fecales de otros gatos o del alimento que estuvo en contacto con suelo contaminado.

Debido a que los gatitos aman jugar metiendo cosas en su boca, estos son una enfermedad común. Tu veterinario debe tomar una muestra fecal para identificar el tipo de parásito que contrajo tu gatito. Existen muchos tipos y no todos los medicamentos funcionan igual. A las 8 semanas de edad, tu veterinario debe desparasitar a tu gatito según sea necesario para prevenir los signos clínicos que se asocian con la infección, así como para evitar la pérdida de peso y fluidos.

— Coccidia

Otro parásito intestinal es la coccidia. No se trata de una lombriz, pero se transmite a través de la materia fecal contaminada. Entre los síntomas está la diarrea, que genera deshidratación y falta de apetito. Debido a que la diarrea es común en los gatitos más jóvenes, tu veterinario debe examinar los desechos fecales para determinar el tratamiento adecuado. Aunque no existe una vacuna contra la coccidia, ésta es tratable.

— Giardia

Éste es otro parásito intestinal que tiene síntomas consistentes con los otros. La giardia se transmite a través de la materia fecal contaminada. También es tratable con medicación, así que debes pedir a tu veterinario realizar pruebas para detectar este parásito en caso de que tu gatito muestre signos clínicos.

MoquilloGatito siendo cargado

El moquillo felino, también conocido como virus de la panleucopenia, es peligroso porque ataca el sistema inmune de tu felino. Se transmite de forma oral y fecal, incluso con una cantidad microscópica de materia fecal contaminada. Los areneros mal cuidados son el área de cultivo ideal para el moquillo. Afortunadamente, se trata de un virus raro y las vacunas se aplican rutinariamente durante los primeros periodos de vacunación.

Si tu gatito está vomitando, tiene falta de apetito y tiene diarrea con una horrible apariencia de moco blanquecino, debes llevarlo inmediatamente de emergencia con tu veterinario para que pueda realizar pruebas para confirmar el virus, tu gatito sea aislado y reciba antibióticos y fluidos.

Virus de la inmunodeficiencia felina

Los gatos infectados con el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV, por sus siglas en inglés) pueden no mostrar síntomas hasta años después de haber adquirido la infección. Se trata de un virus de acción lenta, pero una vez que hace presencia, el sistema inmune del felino se debilita severamente.

Una vez que se desarrollan los síntomas, estos pueden progresar durante años o intercalarse con momentos de buena salud. Si tu gatito tiene alguno de los siguientes síntomas, llévalo con tu veterinario:

  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Fiebre
  • Anemia
  • Pérdida de peso
  • Pelaje desaliñado
  • Poco apetito
  • Diarrea
  • Apariencia poco normal de los ojos o inflamación (conjuntivitis)
  • Inflamación de las encías (gingivitis)
  • Inflamación de la boca (estomatitis)
  • Enfermedad dental
  • Enrojecimiento en la piel o pérdida de pelo
  • Heridas que no sanan
  • Estornudos
  • Flujo en ojos o nariz
  • Orinar frecuentemente, dificultad para orinar o accidentes fuera del arenero
  • Cambio de comportamiento

Los gatos de interior son menos propensos a infectarse porque el FIV se transmite primariamente gato a gato a través de heridas profundas, lo cual provoca que haya una plaga entre los gatos de exterior debido a las peleas.

El FIV no se transmite a través del plato de comida o el arenero, el acicalamiento social, los estornudos o cualquier otro contacto casual. Sin embargo, una gata infectada puede transmitir el virus a sus bebés. Cuando adoptes, verifica que la mamá de tu gatito esté sana.

Mujer cargando a un gatitoLeucemia felina

El virus de la leucemia felina es altamente contagioso y puede perjudicar severamente el sistema inmune de tu gatito predisponiéndolo a una serie de infecciones y enfermedades, incluyendo la anemia, enfermedades renales y linforsarcoma (cáncer).

Los gatitos menores de un año de edad son los más susceptibles al virus. Los síntomas no siempre son visibles inmediatamente, por ello, antes de llevar un gato nuevo a casa —y cualquier gato enfermo— primero debe hacérsele la prueba de la leucemia felina.

Algunos de los síntomas son los siguientes:

  • Pérdida de apetito, pérdida de peso y letargo
  • Encías pálidas o inflamadas
  • Abscesos
  • Fiebre
  • Infecciones en el tracto respiratorio superior
  • Diarrea y vómito
  • Convulsiones
  • Problemas de visión o en el ojo
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Ictericia

Los gatitos sanos mayores de 3 meses que han sido vacunados contra la leucemia felina tienen poca probabilidad de contraer el virus de otros gatos. La mejor manera de prevenir la enfermedad es mantener a tu gato dentro de casa y lejos de otros gatitos cuyo estado de salud es desconocido.

Si sientes que pasa algo malo con tu nuevo gatito, no dudes y llévalo con el veterinario. Todos los nuevos padres de mascota tienen la tendencia a preocuparse de más, pero cuando algo da mala espina, es mejor estar seguros y llamar al veterinario.

Ser un dueño responsable comienza con un cuidado veterinario constante que permita que tu adorable nuevo compañero de vida crezca sano y fuerte.