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De gato asustadizo a gato amigable

Tal como sucede con los humanos bebé, las primeras experiencias en la vida de un gatito tienen un notable impacto. En gran parte, la personalidad de los gatos se forma durante su juventud, la cual, en cronología felina, se encuentra en las primeras ocho semanas de vida.

Entonces, para evitar que tu gatito se convierta en un gato asustadizo, es necesario que socialice mientras es joven. Adoptar un gatito te da la oportunidad de empezar desde temprana edad y crear un fuerte lazo que garantice que tú y tu gato estarán bien por muchos años.

Nadie mejor que mamáGato y mamá gato

Como todas las mamás, los gatos adultos necesitan tiempo a solas con sus bebés, sin embargo, puedes cargar a sus gatitos siempre y cuando la mamá se muestre cómoda. Si notas que se estresa con tu presencia, espera a que deje la habitación antes de consentir a sus bebés.

El mejor maestro de un gatito siempre será su mamá; mientras la observa, el bebé aprenderá todos los comportamientos felinos y habilidades. Por ello, es importante que el gatito esté junto a sus hermanos y su mamá hasta que tenga 10 semanas de edad.

Si tu gatito no ha tenido mucho contacto humano, es mejor que lo lleves a casa cuanto antes. Tu veterinario podrá indicarte el tiempo ideal para separar a los gatitos de su familia felina de acuerdo con su vida después de nacer.

¡Que comience la socialización!

La interacción humana ayuda a que los gatitos socialicen y es vital en su desarrollo, pero es mejor comenzar poco a poco.

Prepara su propio espacio seguro

Cuando los gatitos están ansiosos o tienen miedo, buscan lugares para esconderse, lo cual no es ideal para crear lazos. Crea un espacio seguro temporal, por ejemplo, el baño, en donde el gatito pueda esconderse, pero también pueda sentirse cómodo. Coloca alimento, agua y una caja de arena. 

Evita sorprenderlo

Los gatitos son fáciles de sorprender, así que usa una voz tranquila y acércate mientras estás en su campo de visión. Evita colocar tu mano directamente en la cara del minino o tallarlo mientras lo acaricias. Muévete a su nivel, siéntate junto a él o recuéstate antes de acariciarlo.

Comida = Confianza

La comida es señal de amor y eso es especialmente cierto para nuestros amigos peludos. Intenta fortalecer el lazo con tu gatito durante la hora de la comida; así, el minino tendrá una asociación positiva con la interacción humana. También puedes premiarlo con deliciosos treats después de acariciarlo para generar confianza. Con el tiempo, el gatito se acercará más a ti en busca de afecto aunque no haya comida de por medio.

Un encuentro a la vez

Cuando quieras presentar personas nuevas a tu gatito, ya sea que se trate de amigos o familia, permite que sólo una persona tenga interacción con tu minino a la vez. Monitorea la cita de juego para asegurarte de que tu gatito se siente cómodo. Muchas personas nuevas a la vez pueden estresar a tu felino, lo cual puede provocar un retroceso en su proceso de socialización.

• Permite que tu gatito conozca a diferentes personas para que aprenda a confiar en diferentes personalidades. Nunca obligues la interacción. Es necesario que tu gatito se sienta completamente cómodo. La paciencia es esencial porque los gatitos necesitan aprender a confiar en los humanos.

• Preséntale a tu gatito juguetes interactivos que sean seguros para él. Permite que explore las diferentes superficies, desde la alfombra hasta el concreto, el pasto, la grava, el linóleo y la madera.

• Permite que tu gatito esté expuesto a espacios exteriores, pero lentamente (leer: patio con cerca o área de juego) para que disfrute del aire fresco mientras le haces compañía.

• Por lo menos, pasa 15 minutos al día socializando y jugando con tu gatito, especialmente cuando lo traes a casa por primera vez. Naturalmente, mientras más tiempo pases con tu minino, mejor.

El juego es la clave

Los gatitos están lejos de ser catatónicos. El ejercicio a través del juego es extremadamente importante para la socialización felina. Enseñarle a tu gatito a jugar bien a través de la interacción diaria le dará una gran baja a su energía juvenil.

Las plumas son lo de hoy — no los dedosGato y cordón

Para evitar que tu gatito confunda las extremidades humanas con juguetes, no uses tus manos o pies para jugar con él. Los mininos no distinguen la diferencia entre un mordisqueo juguetón y uno doloroso. Por ello, debes enseñarle que los humanos no son juguetes masticables.

Si tu travieso minino trata a los humanos como juguetes para rasgar, es mejor redirigir su juego. Coloca tus manos o pies enfrente de él y dile "no" con firmeza, después, busca distraerlo con una varita con plumas u otro juguete.

Pronto aprenderá que las manos no son un reto estimulante, pero que los juguetes interactivos sí lo son. Jugar con tu gatito regularmente con juguetes lo guiará a la diversión, no a la piel.

Ya jugué con ese juguete, ya me aburrí

El juego de gatitos no es siempre un juego de niños. Los gatos necesitan actividad física, pero fácilmente se aburren. Te compartimos algunos tips para obstaculizar el aburrimiento:

• Compra varios juguetes y averigua qué tipo le gusta más.

• Captura su atención al mostrarle cómo funcionan los nuevos juguetes. Colocar  
  el juguete frente a él no cuenta como juego.

• Estimúlalo con un juguete nuevo cuando se aburra del viejo.

• Esconde sus juguetes y después de un tiempo sácalos de nuevo para que los sienta "nuevos".

• Rota los lugares en donde guardas sus juguetes para que pueda descubrir esos nuevos espacios.

• Juega con juguetes con los que requiera usar todos sus sentidos: vista, sonido, olor y tacto.

• Las bolsas de papel y las cajas de cartón seguro interesarán más a tu gato, por ello,
  es mejor que tengas algunos a la mano.

Siempre permite que tu gatito se tome su tiempo para conocer a nuevas personas, situaciones y juguetes. La interacción puede ser un largo camino por recorrer, pero ten cuidado con la sobreestimulación, el tiempo muerto también es importante.