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Cómo enseñarle a tu perro a nadar

Durante los días de verano, darse un chapuzón en la alberca, el lago o el mar puede ser muy refrescante y no sólo para ti, sino también para tu amigo perruno, especialmente si es un gran nadador; sin embargo, no todos los perros se atreven a zambullirse. Aprende a identificar si tu perro tiene esta habilidad y sigue los siguientes consejos para enseñarle adecuadamente a nadar.

¿Nadan o se hunden?

Algunos perros nacieron para lanzarse al agua. Si el nombre de su raza contiene la palabra “agua”, como el Perro de Agua Portugués o el Perro de Agua Irlandés, ten por seguro que tu amigo canino felizmente chapoteará sin instrucción alguna. Otras razas que también son nadadoras son el Retriever, el Terranova y los Poodle estándar, cuya anatomía permite que sus articulaciones se mantengan calientes aún en aguas frías.

Aquellos perros con cuerpos cortos y pesados, como el Terrier Escocés, el Boston Terrier, el Corgi, el Bulldog, el Dachshund, el Basset Hound y el Pug, generalmente se hunden en lugar de nadar. Ningún tipo de entrenamiento hará que un perro que no es físicamente capaz de mantenerse a flote se convierta en un nadador olímpico.

Como cualquier padre de mascota sabe, los perros tienen distintas personalidades y preferencias. Algunos Golden Retrievers pueden tener miedo al agua, mientras que caninos de talla mini pueden comportarse como peces en el agua. Además, no todos los perros nadan instintivamente. Antes de que tu perrito se lance al agua, dale una o dos lecciones de natación y ten en mente algunas precauciones para resguardar su seguridad.

Antes del chapuzón

La primera regla es que nunca dejes a tu perro nadar sin que esté bajo supervisión. Incluso los mejores nadadores pueden quedar atrapados, ya sea que no sepan cómo salir de la alberca o que naden mar adentro. Nunca lances a tu perro al agua con la expectativa de que “va a nadar cuando sienta que se hunde”, esto puede provocar que no quiera volver a nadar en su vida.

Moja sus patitas

Para empezar, lleva a tu perro a las orillas del lago o la parte menos profunda de la alberca para que experimente y sienta el agua en sus patas; anímalo con caricias y premios. Posteriormente, entra un poco más al agua con él e inmediatamente salgan. Repite este ejercicio varias veces para que él aprenda la forma de salir.

Anímalo con lo que más le gusta

Saber lo que motiva a tu mascota puede ser de mucha ayuda. Si tiene un juguete favorito, llévalo contigo y lánzalo a distancias cortas para que tu amigo de cuatro patas se sienta cómodo con el agua. Si responde positivamente a los premios, dale uno cada vez que entre al agua, después dale otro cuando nade distancias cortas.

Los perros renuentes pueden ser guiados gentilmente con una correa. Mientras lo animas con un premio, dirígelo hacia ti en línea recta. Llevarlo inclinado hacia un lado puede ocasionar que pierda su balance. Sostenlo desde abajo y lentamente deslízalo hacia aguas más profundas hasta que él mismo pueda mantenerse a flote usando sus patas.

No lo obligues a nadar

¡Recuerda! La natación es una actividad que debe ser placentera para tu perro. Si él muestra interés en nadar, pero no tiene talento para hacerlo, colócale un chaleco salvavidas canino. Sin embargo, si tu perro simplemente no le gusta nadar, busca la manera de mantenerlo fresco en tierra firme.

Nadadores natos
Algunas razas criadas para la natación son las siguientes:
  • Perro de agua Americano
  • Barbets
  • Retriever de la Bahía de Chesapeake
    Retrievers
  • Setter Inglés
  • Golden Retriever
  • Puli Húngaro
  • Setter Irlandés
  • Perro de Agua Irlandés
  • Kerry blue terrier
  • Labrador Retriever
  • Terranova
  • Perro de Agua Español
  • Schipperke
  • Poodle estándar
No nadadores
Algunas razas de cuerpos pesados y patas cortas son las siguientes:
  • Basset Hound
  • Boston Terrier
  • Bulldog
  • Dachshund
  • Pug
  • Scottish Terrier
  • Welsh Corgi