Ámelos como a su familia. Aliméntelos como a su familia.®

Cómo tener una casa a prueba de cachorros

¡Felicidades! Tienes un nuevo miembro de la familia que amas con todo tu corazón, desde su húmeda naricita y ojos de cachorro hasta su suave pelaje y curiosa actitud. 

El problema es que tiene ganas de morder cosas. Más bien, todo. Todas las mascotas pasan por esta etapa inicial de destrucción que generalmente nos deja sacudiendo la cabeza y diciéndole a nuestro cachorro lo afortunado que es de ser tan lindo. 

Como con los humanos, los cachorros en sus "terribles dos años" pasan por un arduo proceso de crecimiento. Empiezan a cambiar los dientes, por lo que tienen sensación de querer morder y no entienden el concepto de entrenamiento en casa, así que quieren jugar pesado con todos y todo lo que ven, incluyendo tu par de zapatos favorito, el cual puede terminar hecho pedazos.

Hacer que tu casa sea a prueba de cachorros antes de que llegue tu nuevo mejor amigo puede ser de gran utilidad para mantenerlo a salvo, así como a tus muebles, alfombras y jardín.

 

Tips a prueba de cachorros

Recorre cada esquina de tu casa e intenta observar con ojos de canino. Busca peligros potenciales y elementos que no quieras que tu perrito mastique. Si puede alcanzarlo, se convertirá en algo que puede morder y comer.

  • La cocina – Para tu cachorro, éste es un maravilloso espacio de juego lleno de olores y sabores; los cajones y los botes de basura le resultarán muy tentadores. Si logra acceder a ellos, seguro encontrarás tu piso decorado con todo lo que contienen.

    Arreglar los cajones de la cocina con parches de seguridad para niños te puede ayudar a prevenir que tu cachorro se disponga a investigar qué hay en ellos. Si tu bote de basura no cabe en uno de los gabinetes de la cocina, considera esconderlo donde tu perrito no pueda llegar.
  • La recámara y el baño – Tu mamá siempre tuvo razón: ¡limpia tu recámara! Los perros se apoyan mucho en su sentido del olfato y se dirigen hacia cualquier cosa que les parezca que huele a ti, así que mantén la ropa sucia en un canasto seguro, guarda bien tus zapatos y cierra la puerta de tu armario.

    La joyería, los accesorios para el cabello u otros elementos pequeños deben ser guardados en contenedores cerrados o gavetas fuera del alcance de las patitas de tu peludo. 
  • Áreas comunes – Limpia el desorden de los espacios donde tú y tu familia pasan la mayor parte del tiempo. Esconde almohadas y sábanas en contenedores decorados y enrolla con cuerda los tubos de PVC para evitar que sean mordidos.

    Lo ideal es tener muebles y alfombras a prueba de mascotas, sin embargo, lo mejor es tener un entrenamiento adecuado. No puedes esconder todo lo que tienes en tu casa, así que es mejor redirigir la atención de tu mascota con juguetes aprobados por tu veterinario.

    Tip para muebles a prueba de mascotas: Prueba rociando vinagre de manzana u otro elemento disuasivo que sea amargo en sabor (por ejemplo: ajo, picante) en tus muebles. El perfume también puede ser un elemento que evita el mordisqueo debido a su desagradable sabor. Siempre consulta con tu veterinario antes de utilizar disuasivos de sabor, especialmente para evitar que se muerda a sí mismo si su pelaje llegara a impregnase.
  • Jardín a prueba de perros – Por favor, consulta con tu veterinario si está bien que tu perrito se aventure al exterior.  Quizá piensas que el espacio fuera de tu casa es seguro, pero primero debes revisar y remover cualquier planta venenosa.

    Las piedras y la grava también pueden ser un problema si tu cachorro intenta comer una de ellas. Busca las cosas que no puedas ver, por ejemplo, herbicidas y pesticidas.

 

Estacionamiento y peligros de la calle –

Los productos de limpieza o para autos, como el anticongelante, deben de estar fuera del alcance de tu cachorro. Es más fácil evitar los productos químicos y adquirir aquéllos que sean seguros para mascotas, especialmente si debes usarlos en espacios por donde tu mascota circula regularmente y no puedes evitarlo.

 

Los errores más comunes al intentar que tu mascota no muerda cosas

Muchos padres de mascota primerizos siguen el consejo de la primera persona que se encuentran o la primera página del buscador al intentar responder la pregunta "cómo hacer que mi perro deje de morder cosas".

Cada perro tiene su forma de aprender; el método de entrenamiento de uno puede no ser útil para otro. No importa la técnica que escojas, en realidad, la paciencia es la clave.

 

 

Evita los típicos errores de entrenamiento y practica los siguientes tips 

      • Sin emoción –Evitar reaccionar de forma abrupta puede ser todo un reto, especialmente cuando encuentras tu nuevo sofá de cuero casi destruido por los mordisqueos de tu cachorro.

        Sin embargo, es mejor mantener la calma y mostrar indiferencia. Mostrar mucha energía durante el entrenamiento puede hacer que tu cachorro se sienta mucho más energizado y ansioso.
      • Redireccionar vs. Castigo –Los cachorros tienen la sensación de querer morder tal como sucede con los bebés humanos al momento de cambiar de dientes. Quitar el objeto que se convierte en el juguete para morder puede generar ansiedad e incomodidad, lo cual puede llevar a un arrebato mucho mayor o posiblemente peligroso, como morderse a sí mismo o a otras mascotas.

        En lugar de quitarle el "juguete para morder" y castigarlo, dale algo que pueda morder. Esto requerirá que estés monitoreándolo cuidadosamente para que puedas darle un juguete adecuado para masticar en cuanto veas que tu cachorro tiene intenciones de clavarle el diente a tu par de zapatos favorito.
      • Evita la confusión y sé consistente – Premia el buen comportamiento de forma consistente y evita enviar mensajes confusos. Si tu cachorro se siente atraído por zapatos y calcetines, no le des un par viejo para que lo mastique, aunque tengan hoyos. Este tipo de mensajes puede confundirlo y hacer que el entrenamiento que haya recibido se vea obstaculizado. 
      • Proactivo vs. Reactivo –Los cachorros necesitan escrutinio constante. Si descubres una alfombra mordida y marcas de dientes en puertas y muebles después del acto, entonces habrás perdido una oportunidad y no te queda más que limpiar el desastre.

        Debes estar un paso adelante de tu cachorro y estar listo para redirigirlo.

 

Sí, tener una casa a prueba de cachorros requiere mucho trabajo y compromiso, pero vale mucho la pena cuando la relación con tu mejor amigo de cuatro patas toma el camino correcto.