Ámelos como a su familia. Aliméntelos como a su familia.®

Salir a correr con tu perro: ¿Es bueno o malo para tu mascota?

Running with your dog

Para los humanos, trotar mejora la circulación sanguínea, mejora la salud cardiovascular y disminuye el estrés. También fortalece los huesos y te ayuda a deshacerte de esos kilos extra.

Aunque hay toda una lista de los beneficios que se obtienen con esta actividad, ¿alguna vez has pensado si trotar es bueno o malo para tu perro? Nos gusta pensar que tenemos mucho en común con nuestro amigo peludo de cuatro patas, sin embargo, en realidad existen incontables diferencias.

Nada es tan motivante como los ojitos entusiasmados de tu cachorro cuando te observa amarrar las agujetas de tus tenis para correr. Es muy fácil caer en la tentación de no hacer ejercicio, pero no lo es tanto cuando tu perrito te incita a salir.

Correr juntos puede ser una experiencia vinculante entre tú y tu perrito; también es una forma fácil de que ambos se ejerciten a la vez. Sin embargo, debes tener en mente que los caninos buscan complacer al humano; tu perro se quedará a tu lado lealmente aunque no disfrute trotar alrededor del parque.

Camina, no corras

Tal como sucede con los humanos, algunos perros simplemente no les gusta correr. Mientras que juguetear en el parque puede ser una actividad que disfruten mucho, quizá correr a una misma velocidad alrededor del parque no lo sea tanto. Algunos perros son muy grandes, otros, muy pequeños y están los que simplemente no nacieron para ello. Lo más importante es que consultes con tu veterinario si tu mascota está lo suficientemente saludable para correr.

Si es así, quizá debas intentar una rutina que ayude a incrementar la resistencia a través de paseos paulatinamente más largos. En la sesión de ejercicio, combina el trote con la caminata para que haya tiempo de recuperación. Este proceso gradual ayudará a que ambos tengan un patrón saludable de ejercicio que puedan llevar a cabo.

Corredor por naturaleza

Además del estado de salud y la edad, también es importante considerar la raza de tu perro o su raza predominante.

Tu compañero ideal para trotar también depende del tipo de corredor que tú seas. Si eres un corredor que recorre largas distancias, es mejor que no tengas como compañero a un canino “velocista”, ya que recorre distancias cortas, pero a un paso rápido.

Incluso el clima tiene sus efectos en tu compañero de trote. Si te gusta salir de casa y moverte cuando el suelo está cubierto de nieve, lo ideal sería que vayas acompañado de un Pastor Alemán o un Husky.

Los perros con narices largas y pelaje corto son mejores corredores en temperaturas cálidas. Sin embargo, correr a una temperatura mayor a los 27 ºC no es recomendable para ningún canino.

La mayoría de los veterinarios no recomiendan correr con cachorros. Los huesos de tu amiguito aún están en desarrollo, así que el impacto que genera el trote puede provocar que tenga una lesión. Lo mejor es esperar a que tu cachorro tenga 1 ó 2 años de edad, ya que las placas de crecimiento de los huesos se han cerrado completamente, lo cual permite que tu cachorro pueda correr sin peligro de lesiones. Siempre consulta con tu veterinario sobre la mejor forma de comenzar a correr con tu mejor amigo.

Algunos perros nacieron para correr, por ejemplo:
  • Viszlas o Braco Húngaro
  • Weimaraners
  • Braco Alemán de pelo corto
  • Ganadero Australiano
  • Labrador
  • Pit bull
  • Airedale Terrier
  • Greyhounds and Whippets (para carreras cortas de velocidad y trote corto)

Chocar contra el muro

Las razas que tienen una adorable nariz chata, como los Bulldogs y los Pugs, no están hechos para correr. Por supuesto, pueden correr mientras están jugando, sin embargo, lo ideal es que no se sometan a un trote continuo. 

Los perros mayores de edad también pueden tener dificultades mientras corren, especialmente, cuando se cansan y se ponen rígidos. Es importante entender el lenguaje corporal de tu perro para que sepas cuándo es momento de caminar en lugar de correr.

Tu amigo de cuatro patas no te puede decir verbalmente cuando siente esos horribles calambres en el estómago, así que asegúrate de poner atención a su lenguaje corporal. Si empieza a quedarse atrás, es mejor que tomes un descanso bajo la sombra, camines o disminuyas a una velocidad en la que él esté cómodo. 

No hay nada mejor que tener la compañía de tu perro como un impulso para ejercitarte.

Si tu mascota tiene un buen estado de salud, mantén este benéfico hábito siempre y cuando estés seguro de que ambos están libres de lesiones.

CONSEJOS RÁPIDOS
Invierte en una buena pechera o collar que no roce y lastime la piel de tu amigo mientras corren.
Ve a rutas en donde sepas que hay fuentes de agua fresca o trae contigo una botella. Beber agua estancada puede ser peligroso para tu mascota, ya que estos suelen contener bacterias fecales de otros animales.
Antes de llevar a tu perro a correr, primero debes enseñarle a saber andar correctamente con la correa.
Comienza con distancias cortas. Tu cuerpo agradecerá el incremento gradual de las distancias.
Evita correr cuando la temperatura es alta. Los perros pueden sobrecalentarse antes que tú.
Revisa las almohadillas de las patas de tu amigo canino después de correr y evita las superficies calientes.
Échale un ojo frecuentemente mientras están corriendo. Las encías rojas y la lengua plana con una curvatura en la punta son signos tempranos de un golpe de calor.