Ámelos como a su familia. Aliméntelos como a su familia.®

Siete consejos para disfrutar la playa con tu perro

dog

Descubrir la playa perfecta para disfrutar el verano es como encontrar un tesoro; y si la playa es pet friendly, aún mejor. Sin embargo, existen reglas por seguir, así que ten en mente lo que a continuación te mencionaremos cuando decidas llevar a tu amigo de cuatro patas a la playa. Después de todo, mientras menos anuncios de “no se admitan mascotas” veamos, mejor.

1. ¿Dog Friendly o No se admiten mascotas?

Aunque tu amigo canino sea muy tierno y súper bien portado, hay lugares en donde no será bienvenido. No es nada personal. Generalmente, los espacios abiertos son pet friendly, sin embargo, un gran número de playas no permiten la entrada a perros, aunque tengan puesta su correa.

Las reglas se colocan en la entrada de cada playa, pero vale la pena que lo revises online antes de dirigirte hacia allá. Afortunadamente, las playas amantes de los perros existen, así que seguro encontrarás una muy cerca de ti.

2. Pataleo olímpico perruno

Los caninos pueden parecernos tan buenos nadadores que creemos que sólo hace falta agregar agua a la ecuación. No asumas que tu amigo peludo pataleará al momento en que lo sueltes al agua. Primero prueba sus habilidades y verifica que pueda flotar. Si lo logra, es momento de que tú mismo le des unas cuantas clases.

Comienza con aguas poco profundas donde tu perrito aún pueda tocar el fondo. Una vez que se adapte, guíalo lentamente hacia aguas más profundas. Si notas que se siente cómodo con la situación, suéltalo y déjalo nadar por sí solo a tu lado. Después de unas cuantas lecciones, tu canino parecerá un pez en el agua.

3. Trae agua fresca

Durante los calurosos días de verano, la deshidratación es una amenaza real para tu mejor amigo. Trae contigo mucha agua fresca y asegúrate de que ambos beban suficiente durante el día.

Durante los calurosos días de verano, la deshidratación es una amenaza real para tu mejor amigo. Trae contigo mucha agua fresca y asegúrate de que ambos beban suficiente durante el día.

4. Empaca algo que los proteja del soldogs

En un hermoso día soleado, la arena puede convertirse en una superficie sofocante en cuestión de minutos. Puedes llevar contigo zapatos caninos para proteger las almohadillas de tu perro de quemaduras, sin embargo, siempre es mejor visitar una playa con mucha sombra natural o traer algo con qué crear tu propia sombra.

Una sombrilla desplegable puede refugiarlos a ti y a tu amigo peludo del sol y les la da oportunidad de tomar una siesta en la sombra. ¡Recuerda! El sol y la exposición al calor pueden provocar un golpe de calor o deshidratación, así que es mejor que monitorees la cantidad de sol que está tomando tu canino mientras persigue la pelota o está nadando.

TIP: Procura llevar una toalla para playa especialmente para tu perro para que pueda recostarse en la sombra. El juguete para mordisquear es opcional.

5. Cuidado con el agua “picada”

Cuando el viento sopla fuerte y el mar está picado, querrás que tu perro sea todo un marinero, aun cuando sea un excelente nadador. Asimismo, las playas y los lagos que tienen muchos botes, jet skis, paddle boards y surfistas pueden ser peligrosos para tu canino, así que evalúa cuidadosamente las circunstancias antes de que permitas que tu perro se sumerja.

6. Conviértete en un scooper

Como en cualquier actividad al aire libre, asegúrate de empacar la palita y las bolsas para limpiar las heces de tu perro. Algunas playas dog friendly ofrecen gratuitamente bolsas de plástico, sin embargo, no hay que confiarse, es mejor que lleves las tuyas para que tengas suficientes. Idealmente, debes llevar a tu perro al fondo de la playa para que haga sus necesidades en áreas verdes con poco tránsito. Nunca entierres sus deshechos en la arena a menos de que quieras que la playa se convierta en un área donde no permitan la entrada a mascotas.

7. ¡Sacúdelo!

Una vez que decidan marcharse, cepilla a tu perro para que le quites la arena acumulada. En casa, dale un baño con un jabón seguro para él y enjuágalo con una manguera. ¡La arena y las algas marinas lucen geniales en la playa, pero no en tu sala!

Con unas cuantas medidas preventivas, los días en la playa pueden ser gloriosos para ti y tu amigo de cuatro patas.